La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que las enfermedades cardiovasculares (ECV), son la principal causa de muerte en las Américas: cobran 2 millones de vidas cada año.

Si el panorama a nivel regional no es alentador, el mundial si que menos. “A nivel mundial, cada año mueren más personas por enfermedades cardiovasculares que por cualquier otra causa, principalmente enfermedad cardíaca isquémica y accidente cerebrovascular”, señala la autoridad sanitaria. Agrega que más de tres cuartas partes de estas muertes se producen en países de bajos y medianos ingresos, donde los casos siguen en aumento.

En lo que respecta a América Latina y el Caribe, la OPS indica que la hipertensión es una de las condiciones más comunes entre la sociedad, la cual conduce tanto a la enfermedad cardíaca como al accidente cerebrovascular. En ese sentido, los datos de la OPS muestran que 28% de las mujeres y el 43% de los hombres desconocen su condición de hipertensos.

Las dietas poco saludables, en especial las que tienen un alto contenido en sal, grasas y azúcares refinadas, y los bajos niveles de actividad física han incrementado el riesgo de cardiopatía y de accidente cerebrovascular. Del mismo modo, “el consumo de tabaco es también uno de los principales factores de riesgo, ya que contribuye a cerca del 10% de todas las muertes por ECV”, alerta la OPS.

Estos son algunos datos que compila la autoridad en salud y que dan cuenta de las consecuencias que pueden tener las ECV en la sociedad, de ahí la importancia de su prevención y adecuado tratamiento. Al igual que con las demás enfermedades, la alimentación puede jugar un papel determinante: para mal –como ya fue descrito– o para bien –aportándole beneficios a la salud del corazón–.

En ese sentido, Mayo Clinic enumera una serie de consejos para lograr una dieta saludable para el corazón, “ya sea que lleve años comiendo de forma poco saludable o simplemente quiera ajustar las tuercas de su dieta”, indica la entidad.

1. Controlar el tamaño de las porciones

“La cantidad que comes es tan importante como lo que comes”, adelanta la entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación. Sobrecargar el plato, servirse otra porción o comer hasta sentirse lleno puede hacer que la persona ingiera más calorías de las que debería, explica. Por lo anterior, sugiere tres medidas para controlar el tamaño de las porciones:

Usar un plato o tazón pequeño para ayudar a controlar las porciones.


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